El edificio actual fue adquirido gracias a la articulación entre la cooperadora, funcionarios y familias de la zona. Más adelante, la comunidad también eligió los nombres que identifican al Jardín y a su patio.
Cómo se compró el edificio actual
En 1987, un integrante de la familia Pardo que formaba parte de la cooperadora y conocía al ministro de Educación, señor Miralles, solicitó una donación para comprar un edificio.
Aunque la suma enviada era importante, no alcanzaba. La cooperadora pidió entonces donaciones de trigo a los campos vecinos. Lo recibido se vendió a la Cooperativa de Chillar y así se reunió el dinero restante para comprar el inmueble. Las escrituras fueron donadas a la Dirección General de Cultura y Educación.
El nombre Alfredo U Lozano
En agosto de 2016 se realizó el acto protocolar de imposición del nombre. Se propusieron varias alternativas y la comunidad participó de la votación. El nombre elegido fue Alfredo U. Lozano.
El patio Mary Geyer
En mayo de 2018 se realizó el acto de imposición del nombre del patio de juegos. Entre las propuestas, resultó elegido el nombre de Mary Geyer, auxiliar que se había desempeñado en la institución.
